domingo, 15 de septiembre de 2013

La industria creativa en Chile: Hoy es una realidad, no un discurso.


Una vez que asumamos que en democracia se debe generar el espacio suficiente para el debate a través de los códigos puestos por nuestros creadores, otra calidad de país construiremos y otra imagen, más honesta y clara, tendrá el Mundo de nosotros. Pero hay que atreverse.
Los países que han decidido incluir en su política de desarrollo económico al sector cultura y específicamente de las industrias creativas, como por ejemplo Ecuador, Colombia y Reino Unido, países muy distintos en su conformación, han logrado como resultado no sólo el mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes, sino también han podido iniciar la implementación de un trabajo que proyecta la imagen país en el mundo, gracias al hecho de garantizar y cuidar aspectos de la diversidad cultural, la identidad de sus habitantes y las características del territorio.
Los beneficios sociales y económicos que implica el trabajar estas variables para un país son incalculables y ello demuestra que pasamos de ser exportadores de producto primario, a un país en vías de desarrollo que se permite exportar un preciado intangible creativo e innovador, que enriquece la vida de las personas y que es el principal insumo que contienen los bienes y servicios creativos producidos. Exportar lo que somos, nuestra creatividad y talento creativo.
La Industria Creativa está compuesta por empresas y emprendimientos que producen bienes y servicios creativos, teniendo su origen en la creatividad, las habilidades y el talento y que buscan el bienestar y creación de fuentes de empleo a través de la generación y explotación de la propiedad intelectual. Incluye por cierto a todas las artes, la arquitectura pasando también por el desarrollo del software, la publicidad, la moda y gastronomía en algunos casos, y el videojuego.
En nuestro país, esta industria se ha ido convirtiendo paulatinamente en un estratégico, atractivo e interesante sector económico. Esto se evidencia en la Cuenta Satélite de Cultura, que determinó que en 2009 este sector contribuyó el 1,6% al PIB nacional (PIB Total Chile 2009 US$250.000.- millones). Además, la anterior medición realizada en el año 2006, arrojó que dicho aporte al PIB fue de 1,3%. Con lo anterior Chile está frente a un gran desafío y oportunidad de ampliar su base productiva y económica, si releva a este sector en su estrategia de desarrollo.
Siendo el año 2013 el “Año de la Innovación”, de acuerdo a lo informado por el actual Gobierno, habrá que decir que la Industria Creativa tiene por principal característica el hecho de ser un sector innovador en sí mismo como principal atributo. Por ende, no es casual que esta industria se haya definido como un sector estratégico para el desarrollo de las regiones del país, en particular, en la Región Metropolitana de Santiago. Esto favorece la innovación y el emprendimiento, y por sobre todo, permite conectarse con las principales redes internacionales existentes en el Mundo. Además, fortalece los aspectos identitarios propios nacionales que sólo este único sector económico-social puede entregar, a fin de contribuir a la Imagen País y lograr conectar, en este caso a la Región Metropolitana de Santiago y su ciudad capital, con el trabajo que por años numerosos países en el mundo han logrado instalar ocupando estos conceptos, haciendo de estos territorios Ciudades Creativas de reconocimiento internacional.
El Estado de Chile, a través de su Constitución Política que bien sabemos es de baja legitimidad y escasa representatividad de la pluralidad social del país, garantiza la libre circulación de los bienes y servicios, en este caso culturales. Es por eso que, en un trabajo sistemático y continuo en el tiempo, iniciamos en el año 1992 desde el Estado las primeras experiencias de fomento formal a esta Industria con foco en la producción. Eso conlleva a que el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes en las dos Políticas Nacionales de Cultura que ha publicado (períodos 2005-2010 y 2011-2016) considera relevante el desarrollo y fomento de las industrias culturales-creativas. Las medidas de estas políticas apuntan a lograr un país que no sólo produzca bienes y servicios creativos-culturales, sino también abarca la distribución, la necesaria formación de audiencias e invita a participar en diferentes mercados, a fin de incentivar el dinamismo propio de las industrias creativas-culturales y generar una sólida imagen país con los contenidos creativos que se producen desde Chile para diferentes países del Mundo.
El sostenido fomento a las artes en Chile ha permitido que instituciones como CORFO visualicen la oportunidad país que tenemos y participar activamente en el proceso de desarrollo formal de la Industria Creativa.
Con el nivel de desarrollo económico alcanzado en los últimos 15 años, la evolución económica, la globalización, el desarrollo de las políticas públicas, llegó el momento de asumir y convencerse que la Industria Creativa, que forma parte de la Cultura y que no pretende en ningún caso abarcar a todo el sector cultura, incorpore las tendencias internacionales y aplique los conceptos propios de la Economía en este caso Creativa en sus políticas de desarrollo económico y cultural. El trabajo de difusión y extensión cultural para mostrar la cultura chilena al mundo necesariamente se debe complementar con la exportación de los bienes y servicios creativos producidos en Chile, para que de una vez por todas podamos mostrar, de manera sistemática y continua, al Mundo lo que somos los chilenos y de lo que somos capaces de hacer. ¿A caso no confiamos en nuestros creadores? ¿Se requieren más estudios para identificar las necesidades del sector? ¿Se pretende dejar en manos de un Gobierno la iniciativa? ¿O seguiremos haciendo más Seminarios de Economía y Cultura si ya se habían realizado al menos 3 en la administración cultural anterior? ¿O se cree que es de bajo nivel nuestra producción?
Una vez que asumamos que en democracia se debe generar el espacio suficiente para el debate a través de los códigos puestos por nuestros creadores, otra calidad de país construiremos y otra imagen, más honesta y clara, tendrá el Mundo de nosotros. Pero hay que atreverse. Las iniciativas que se han ido instalando en la transición democrática, pueden dar cuenta que estamos viviendo momentos importantes para el crecimiento de este importante sector en Chile, lo cual está en sintonía con la evolución y crecimiento del sector Cultura y sus necesidades actuales y que desde la misma CORFO se ha continuado proyectando a través de nuevos Programas que en los últimos 5 años se han instalado en las regiones que se han atrevido a desarrollar Programas en este sector.

La Industria Creativa chilena, producto de su calidad y evolución, está hoy en mejores condiciones de dar un salto cualitativo considerable. Hoy esta Industria es una realidad, y no un simple discurso. De nosotros depende cambiar el paradigma y contribuir a mejorar el Ecosistema Cultural en el país, a fin de que sea favorable para nuestra Industria Creativa.

Publicado por Jorge Toro.
Fuente: Leonardo Ordoñez, www.eldinamo.cl de 21-Ene-2013

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